Película curiosa y atípica que llama especialmente la atención por el decorado único. Recuerdo lo que pensé antes de verla por primera vez: “Un reducido grupo de actores que se pasan toda la peli en un bote rodeados de agua. Menudo coñazo.” Pues, nada más lejos de la realidad.
Nos encontramos ante un experimento sociológico donde un variopinto conjunto de personajes complejos, cada uno con su propio drama a sus espaldas, se enfrenta a una situación límite, sin agua potable, sin alimentos y teniendo que compartir un espacio reducido con unos cuantos desconocidos. Los sentimientos empiezan a aflorar y se forman todo tipo de alianzas, relaciones amorosas y odios. Y, ya se sabe, en este tipo de circunstancias esos sentimientos tienden a magnificarse:
Willi, estás nominado para abandonar el bote. Antes de que nadie me eche a los perros, os diré que no, ni soy Mercedes Milá, ni he orinado nunca en la ducha.
Hitchcock sabe sacar partido a la precariedad de recursos ambientales, con una variedad de planos que palian la monotonía del paisaje y sustituyendo la banda sonora por los sonidos del mar y los fenómenos atmosféricos. Y así, sin distracciones externas, centrémonos en lo verdaderamente importante: Los personajes. Como dice Wigum, estos cambian de opinión a lo largo del film. ¿De manera ilógica? No lo creo, y en el audiocomentario viene perfectamente explicado. El director pretende que cada uno de los náufragos presente características positivas y negativas, librando su propia guerra interna entre el bien y el mal, de manera que a veces oscilan de un lado a otro dependiendo de las circunstancias. Hasta el máximo villano del film tiene una faceta simpática. Pensad que nosotros tenemos información sobre él que el resto de personajes no poseen hasta bien avanzada la película, y sin embargo sentimos cierta simpatía hacia él. ¿Es extraño que esos otros náufragos cambien su postura cuando descubren que han sido engañados? El “efecto isla” provoca que las normas que rigen en ésta pequeña comunidad cambien con respecto a las propias del mundo civilizado, al más puro estilo de “El señor de las moscas”. Ni siquiera al más duro de los personajes americanos que se nos presentan aquí podríamos imaginarlo
cometiendo asesinato en solitario y en circunstancias normales.
Los actores cumplen sobradamente, destacando la estrella Tallulah Bankhead, en la que fue su única actuación que ha trascendido. Más que parecido físico con Bette Davis, yo le encuentro semejanzas en los caracteres de sus personajes, duros y sarcásticos.
En cuanto al cameo de Hitch aquí, en plan JUMUNGUS, es sin duda el más ingenioso (y posiblemente el más recordado) de toda su filmografía. Como curiosidad menciono que he leído las páginas que hacen referencia a esta peli en el libro de Spoto y hay otra firma característica del maestro en cincuenta y una de sus cincuenta y tres películas: El coñac. Algo en lo que no había reparado yo antes.
Yo tengo la edición “Studio Classic” de un disco, y supongo que éste es igual al primero de la “Cinema Reserve”. La imagen no me parece tan buena como a Macver. De hecho, al principio de la película, es bastante mala, con multitud de manchas, rayas y demás. Por suerte, la cosa mejora mucho cuando se disipa la niebla, aunque tampoco sea nada del otro mundo. El sonido, sin problemas.
El único extra de esta edición es el audiocomentario no anunciado de Drew Casper. Recupero el comentario que hice en su momento en el hilo de Fox Studio Classic:
Una grata sorpresa: Ayer compré Náufragos (la de Hitchcock) y, a pesar de que no viene anunciado por ningún sitio, trae un audiocomentario con subtítulos en castellano del catedrático Drew Casper, por cierto interesantísimo, nada que ver con los típicos comentarios "tal actor está estupendo en esta escena" y cosas por el estilo, sino que analiza las influencias en el maestro, comenta anécdotas del rodaje,... Interesante de verdad.
Me mantengo en lo dicho hace ya dos años: Todo un ejemplo de lo que debe ser un audiocomentario, éste de Casper. (Si alguien quiere un ejemplo de lo que no debe ser un audiocomentario, que escuche los de “Volver” a cargo de Almodóvar y Pe).
Se centra en el análisis de los personajes, haciendo especial hincapié en esa dualidad que mencionaba antes.
Las apreciaciones que hace sobre la influencia de las corrientes Expresionista Alemana y Realista Soviética me parecen interesantísimas.
También el análisis en el contexto histórico de la película, en cuanto a lo que supuso como propaganda de guerra y crítica al racismo contra la población afroamericana (aunque poner al negro como antiguo carterista no creo que ayudase mucho, la verdad). Las anécdotas mencionadas también por Mac, de lo más divertidas. En el libro de Spoto también vienen explicadas, aunque con algunas diferencias mínimas.
Lo dicho, que me parece una gran película, pero tampoco la calificaría de obra maestra.